ES POR GRACIA

ES POR GRACIA

Por:  Pedro Nel Rueda

Muchos me han pregunta a qué me refiero cuando hablo de la gracia de Dios. Muchos “No Cristianos” me argumentan que Dios ya ni los mira por cuenta de todos los pecados que comenten. Otros “Muy Cristianos” argumentan que la gracia de Dios es la excusa perfecta para  pecar y es el concepto que ha generado una ola de “Cristianismo light” de la que muchos “Muy Cristianos” consideran que hago parte. Pues bien, a todos ellos les digo que, es por gracia. 

La obra salvadora de Dios es hacer de pecadores unos “santos”. La biblia esta llena de estos ejemplos, empezando por Pablo, quien persiguió a todos los cristianos de la época hasta que se convirtió, o Maria, que fue a lavar los pies de Jesús con el mejor perfume, hecho por el cual muchos “Muy cristianos” empezaron a murmurar el por qué gastar tan valioso perfume en vez de venderlo y dar el dinero a los pobres, Jesús les respondió: “Déjala”. 


O la famosa frase de “El que este libre de pecado que tire la primera piedra”; esa frase refuerza el concepto de es por gracia. Partamos entonces de que la obra salvadora de Dios y por ende de los cristianos es hacer de los pecadores unos “santos”, y coloco santos en comillas porque el ser santo debe ser aspiración mas no hecho. La gracia de Dios es la capacidad que le da a los seres humanos de hacer su voluntad. ¿Qué es gracia entonces? Es un favor, una concesión que se da sin ningún merecimiento en particular. Merecemos que Dios nos ame, puede que la respuesta sea si o no, dependiendo de donde la miren, sin embargo, Él lo hace, solo por gracia.

Dios nos permite que actuemos, para eso somos humanos, si El no nos dejara actuar libremente no sería Dios. Si no dejara que el mundo funcionara libremente pues no tendría la grandeza de Dios, el Universo debe de dejar que las cosas tanto buenas como malas sucedan, porque son el resultado de consecuencias que también nosotros generamos. El Padre le dijo a Jesus “Es mi voluntad que vayas a la cruz”, como la consecuencia de unos actos y la obligación del flujo del universo. Sin embargo, el poder de Dios se perfecciona en la debilidad y en la dificultad. 

No de gratis se dice que de los problemas salimos fortalecidos, esta frase también tiene un respaldo cristiano, y ahí juega también un papel muy importante la gracia. Es decir, la cosas “malas” pasan porque tienen que pasar, porque así lo dispone el universo, porque es necesario que pasen y más si son consecuencias de acciones, sin embargo, la gracia de Dios permite que salgamos fortalecidos de eso, nos perfeccionamos en los problemas, nos volvemos más fuertes, nos volvemos más sabios, nos volvemos más capaces antes y después de la adversidad, y es por gracia. 

La gracia solo se da si somos capaces de admitir y confesar las luchas que tenemos. La gracia de Dios no funciona si tratamos de aparentar que nada esta pasando. El ejemplo es claro, puede que estemos atravesando por un momento difícil, es desierto, ese momento nos lleva a actuar de una manera poco “santa”, somos humanos, con mecanismos de defensa muy particulares ante la dificultad que nos llevan a tomar decisiones poco sabias y con componentes de “pecado” muy grandes. Debemos de tener la capacidad de entender que estamos actuando mal, debemos de poder tener una confesión sincera, de estar en la capacidad de confesar lo que necesitamos, de ser honestos con nosotros mismos y reconocer que no estamos actuando de la mejor manera posible, ahí, sin importar que tan grande sea el error o el “pecado”, Dios actúa y nos dice #BastaConMiGracia. 

Un Cristiano no es un ser perfecto, un cristiano es un hijo en proceso que requiere constantemente y de manera casi que diaria reconocer que esta lleno de errores. De nada sirve vivir tratando de impresionar con una vida en santidad. Lamentablemente la iglesias están perdiendo su credibilidad porque esta llena de “Santos” que están 20 centímetros arriba del piso flotando libres de pecado. Que buscan decirle al mundo como actuar, y castigan y reprimen a todos aquellos que no actúen como ellos. Se les olvida que Dios les dijo que #LesBastaMiGracia, no necesitan ser santos que leviten para tener una relación con Dios. A todos esos cristianos que han llevado a la situación precaria actual de la iglesia les digo, es por gracia, es por la capacidad que tengan de asumir sus errores, sus pecados, sus luchas internas, su disposición a cada día ser mejor, no son hijos de Dios porque se lo merezcan, son hijos de Dios porque a El se le dio la gana, literalmente, de que así lo sean. 


La gracia de Dios permite restaurar. No podemos confundir la gracia con el Libertinaje, y ahí es donde está la gran diferencia entre los que argumentan el “Cristianismo Light” y los más “Santos”. Aquí aplica la frase “El que reza y peca, empata”, así no debe ser. La gracia de Dios nos debe permitir vencer la debilidad. Es decir, no podemos caer en el mismo error todos los días argumentando que Dios nos perdona por gracia. De nada esta sirviendo entonces esa gracia porque esta debe ser restauradora. La confesión (Requisito para que haya gracia) nos debe llevar al arrepentimiento y por ende a la “No repetición”. Como seres humanos ya dijimos que nos debemos perfeccionar en la debilidad, pero si, con la excusa de la gracia, somos débiles constantemente, pues no nos estamos perfeccionando, sino por el contrario estamos cayendo en una debilidad mayor. La gracia es grande cuando hay confesión, perdón y perfección. Si no tenemos estos elementos, entonces tenemos libertinaje, una libertad abusiva, que se aprovecha del #EsPorGracia para comportarse de manera poco responsable y que ignora las consecuencias que tarde o temprano sucederán. 

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