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Una Reforma de/a la Iglesia Versión 2.0

Una Reforma de / a la Iglesia Versión 2.0
Por: Nel

El 31 de Octubre se celebra en Alemania y en muchas partes del mundo el día de la reformación de la iglesia, la objeción de Martin Lutero frente a la iglesia católica en temas tanto de doctrina como de procedimiento. De esa revuelta surgió la corriente protestante, se evidenciaron cambios como por ejemplo la adoración o no de imágenes que se consideran sagradas, o por ejemplo la dependencia a un obispo de Roma y una sede central, lo que actualmente es el Vaticano. La reforma se dió teniendo en cuenta que muchos pensadores y políticos buscaban provocar un cambio profundo en las costumbres de la iglesia catolica, costumbres que con el paso del tiempo -y aún ahora, no solo en la rama católica sino también en la protestante- empezaron a vislumbrar la necesidad de implementar ciertos ajustes.

El movimiento de la reforma hablaba de conceptos como el “Cristianismo Primitivo”, un concepto valido desde su etimología que muchos cristianos -de esos que levitan cada vez que hablan- tergiversan para creerse más santos que los otros mortales que los rodean. Así también para esa misma época y ese mismo revolcón que se estaba dando, otros elementos como el de “Humanismo” empezaron a salir a la luz y muchos de esos conceptos -como ahora en pleno siglo XXI- no le gustaron a muchos reyes y sacerdotes (esas últimas palabras al mejor estilo de los libros del antiguo testamento).

Básicamente, Lutero lo que dijo en su momento es que el papa, su santa sede y sus ministros tenían de alguna manera “secuestrado el evangelio” y que este debía ser predicado “libremente” y no vendido como si estuvieran en una feria mexicana (al mejor estilo de los pastores modernos que hacen milagros a cambio de ceros a la derecha). En todo caso, ni es Octubre, ni voy a dar una cátedra para no votar por Ordoñez (Candidato de extrema derecha que es más papista que el propio papa) -Siento que ya arruine mi post pronunciando a tanta desfachatez encarnada-

El punto es que considero que es casi que necesario seguir haciendo pequeñas reformas a lo que hoy consideramos como “Iglesia”. La pregunta principal es, ¿cuál es el papel de la iglesia -protestante, católica, etc.- en nuestra sociedad? Cuál es y cuál podría ser? El 2017 fue un año especial para la celebración de la reforma protestante porque esta cumplía 500 años desde que Lutero dejó su tesis en la puerta de una iglesia para que se dieran cuenta que algo podía estar andando mal. Han pasado 500 años desde ese revolcón y la iglesia de transformación… poco. La iglesia se volvió una institución de personas que se creen santas, que olvidaron la misión principal de la iglesia en el mundo, que olvidaron ese verdadero cristianismo primitivo que muchos quisiéramos ver. En 500 años no se pudo desarrollar un respeto por la diferencia, una aceptación a lo diferente que permita la construcción común, por el contrario, la misma iglesia a pensado que construir en el miedo es el mejor camino para alcanzar “almas”, se volvió todo una amenaza en donde si no haces lo “correcto” estarás eternamente en el infierno. Claramente esa idea ya deja de vender en un mundo globalizado, ligeramente más educado, con necesidades totalmente diferentes.

Atrio de iglesia protestante en Baviera. 31 de Octubre, Día de la celebración 500 años de Reforma Protestante.
Creo que estamos urgentes a una nueva reforma, pero una que venga desde lo individual a lo grupal, de lo particular a lo común. La percepción de religión más como una relación que como una dependencia a cánones de comportamientos. Es irresponsable que “pastores” utilicen las iglesias para conseguir votos, está absolutamente fuera de contexto bíblico y de contexto doctrinal, da pena que no reconozcan las verdaderas necesidades de la sociedad y que por el contrario busquen una participación diferente a la que una verdadera doctrina cristiana debe de tener. Que pena que candidatos y políticos se hagan pasar por cristianos fervientes para conseguir votos, que se escuden en atacar la diferencia para -al mejor estilo del populismo- exacerbar deseos que lleven a la gente a votar “berraca”. Que vergüenza que vendan religión desde política y peor aún que califiquen actos como “correctos” desde una moral de muy dudosa procedencia.

La iglesia como institución y como idea, y el cristianismo como religión -con la corriente que sea- necesita de pequeños Luteros. La iglesia necesita pequeñas reformas que calen en las necesidades del mundo actual. Por medio de estas instituciones podemos encontrar una mejor conexión con el medio ambiente -que tanto se necesita-. Imagínense todo lo que se puede desarrollar para el medio ambiente desde los escenarios de iglesia. Más que en centrarse en pensar que una persona esta mal por ser gay, o que esta mal por no votar por “La Familia”, céntrense / centrémonos en lo verdaderamente importante. El medio ambiente es nuestra conexión principal con lo que nos dió Dios y es uno de los elementos que la iglesia tiene más abandonados.

La iglesia necesita una reforma que visualice a la sociedad, de nuevo, no como el cuento rayado de Familia, sino en el rescate de valores civiles, del respeto al otro, del respeto a la fila, al procedimiento, a la ley, al orden, al policía, a los entes de control. Exacerbar el “rechazo” no a seres humanos, sino a comportamientos como la corrupción, a la malicia indígena, al “todo vale”. La iglesia necesita de pequeñas reformas, en donde se deje ver al que piensa diferente como un enemigo “condenado al infierno”, como si estuviéramos todavía entre la pelea que tuvo Lutero con el rey de Alemania (Sajonia). La iglesia debe dejar de buscar y ver al demonio en lo intangible y visualizarlo más en las lágrimas de una persona por no ser aceptada, en la disrupción y ruptura del entramado social que tenemos en Latinoamérica (Colombia, México y Honduras como ejemplos notorios). Ese / esos son los demonios que verdaderamente hay que exorcisar de nuestra sociedad, no el demonio que ve el que se considera el concejal de la familia en Bogotá, los demonios en el bus naranja en México y España o los demonios que ve el esperpento seudo cristiano del candidato al senado por el centro democrático.

Por culpa de esos “santos” es que hay iglesias que se están convirtiendo en restaurantes y centros comerciales, porque están olvidando lo verdaderamente importante, la misión que Jesús dejó, ignorando al otro y creyéndose santos de diferente casta garantes de vida eterna; se tergiversó totalmente la idea de la iglesia y por eso que es en esta generación y por mucho la próxima esta muriendo esta idea de iglesia como institución. Es por ello que necesitamos pequeños Martines, que creen en un ser Supremo y que son capaces de identificar lo bueno de lo malo, que no se creen santos para castigar, sino seres humanos para apoyar.

La iglesia del futuro -esperemos que en unos 100 años todavía tengamos iglesia- requiere una perspectiva diferente, una visión de mundo reformada, que respete el cristianismo primitivo pero que reconozca la diferencia y la verdadera acción que se necesita. La iglesia necesita de pequeños Luteros que empiecen a colocar en puertas, en redes sociales, en grupos, en amigos, que es un tema de relación con Dios y con lo que nos rodea, que no es un tema sobre quien es más santo que quien -como muchos los quieren hacer ver-. La iglesia del futuro es una visagra social, no represiva, sino de conexión moral, cívica, que separe Estado de ella misma, y que les recuerde a su pueblo la necesidad de esa separación y la responsabilidad que se tiene como sociedad ante tantas esferas de la vida. La iglesia del futuro debe de escuchar, plantear conversación con el / los diferentes para que permita la reconstrucción; si no hacemos pequeñas reformas, lamentablemente se seguirán abriendo más centros comerciales y restaurantes con forma de iglesia.

#CONFORME AL CORAZÓN DE DIOS: ADORACIÓN





#CONFORME AL CORAZÓN DE DIOS


Por: Nel

En varias etapas de mi vida me he preguntado qué es lo que quiere Dios de nosotros, es decir, si el es Dios, para qué nos creo, o cual es el propósito de nosotros como seres humanos en la tierra en relación con el ser supremo. Entre esas preguntas, también he querido saber si ese Ser tiene sentimientos, si ríe, si se enoja, y como serán los estados de sus emociones. No niego que me preocupa hacerlo enojar, pero también pienso que un Dios de amor enojado es un poco contradictorio. Son al final muchas las preguntas que en esta vida no tendrán respuesta, pero a lo largo de la misma si podremos concluir con afirmaciones ciertos elementos, por ello, quise empezar una serie de tips para mi vida espiritual que he llamado “Conforme al corazón de Dios”. 

De por si, con el titulo, ya estoy asumiendo que nuestro Padre tiene sentimientos, que tiene corazón. Sabemos por ciencia que el corazón nada tiene que ver con los sentimientos, sino que por cuestiones históricas e inclusive mitológicas le hemos dado a este órgano esa particularidad. De hecho, no estoy seguro que hablemos de un corazón físico de Dios, asumo solamente que nuestro Dios se alegra o se entristece, pero eso no le quita ni le afecta su estado de ser Dios, como creación podemos buscar estar conforme a lo que el quería que hiciéramos, o lo que el quería que fuéramos al momento de concebirnos como su obra. 

El primer punto entonces que quisiera mencionar para vivir conforme al corazón de Dios es la  ADORACIÓN. Dios quiere hombres y mujeres que le adoren. Baso esto en el primer mandamiento, la primera solicitud de nuestro Dios, al decir que debemos amarlo primero a Él, por encima de todas las cosas. Esto puede sonar un poco egocéntrico para venir de Dios, pero al final lo que Dios busca es que su creación sea agradecida y reconozca la gracia que El da y que su creación reconozca su propia existencia. 

Para entender el concepto de adorar tenemos que identificar varios elementos. Adorar significa amar, pero amar al extremo, por eso el gran mandamiento se resume en adoración. Cuando amas al extremo colocas eso que amas en primer lugar, y lo amas con todo tu corazón y con toda tu mente, sabemos ya que amar se relaciona directamente con aceptar y al mismo tiempo con obedecer. La adoración en si misma también es una comunión, pero una comunión intima, un estado contemplativo en donde se busca devoción, es decir, adorar a Dios es contemplarlo como Ser Supremo, dejándolo que el sea Dios y aceptando su supremacía en nuestras vidas. 

Con este concepto de adoración entonces podemos pasar a un espacio más real. Una de mis preocupaciones y mis puntos al momento de querer hablar de espiritualidad y religión, es bajar de un pedestal tan sacro algo de debe ser más común y vivencial. La religión aveces “peca” por religiosa, a diferencia de esto, debemos siempre buscar que lo espiritual baje a un plano real de vida cotidiana. En la día a día podemos vivir conforme al corazón de Dios si le adoramos por medio de la gratitud. Agradecer el nuevo día, la comida o el momento que estemos viviendo o la situación por la que estemos pasando, agradecer las puertas que se cierran y las que se abren, agradecer el favor, el si, o el no, con una sonrisa a cada una de las personas que hacen algo por nosotros durante el día, eso al final es adorar a Dios. 

Adoramos a Dios cuando le amamos, le amamos mostrando respeto por su creación, amamos a Dios cuando amamos a las personas con que compartimos el día. Adoramos reconociendo la grandeza de su creación, al momento de hacer una pausa en el día y darnos cuenta que todo es perfecto así como está porque Él es perfecto, agradecemos que Él ha hecho un mundo perfecto para que yo que soy su creación perfecta lo disfrute, me desarrolle y crezca, sin olvidar que Él ha hecho todo esto para mi, para mi beneficio, y en su infinita gracias, me ha dado la posibilidad, con el libre albedrío, de escoger disfrutar o dar la espalda. Hacer pausas durante el día para adorar, dar gracias, contemplar y reconocer lo real, hecho y permitido a través de nuestro Ser Supremo es vivir conforme al corazón de Dios.

#GET SOCIAL: y tú, qué opinas?

DIOS

¿Qué ó Quien es Dios para mí?

Por: Nel

Se lo han preguntado alguna vez?... yo sí. Yo me pregunto qué o quién es Dios, al que le dan tantas atribuciones y al que le lloran, le piden, le invocan, cuando más le necesitan. No evito pensar en la existencia del ser humano, en como… -no de la nada- estamos acá. Pienso que algo tan perfecto como el ser humano no pudo salir de una explosión, pienso que alguien como el ser humano no puede ser el resultado de la condensación de magma y no sé qué otras cosas, aunque en muchos casos seamos animales, tampoco podemos evolucionar bastamente de alguno –aunque la evolución del ser como tal es totalmente cierta-. Son muchas preguntas, y si se dan cuenta, para ninguna ahí una respuesta, y las respuestas que hay, no llenan en su totalidad la magnitud de todo.

No quiero pararme en un plano religioso, ni mucho menos evolutivo, ahí si dejo a un lado mi parte racional, porque algo tan especial como la vida no me la pudo conceder una explosión ni una casualidad astronómica.

Entonces, toda la carreta que he dicho anteriormente, no ha dado respuesta ni ha explicado el “que es Dios para mí?”… Dios, no sé si sea un ser… no sé si tenga cuerpo, no sé si tenga sexo, si sea hombre o mujer, no sé donde este físicamente, incluso, no sé si físicamente –tangible- este, pero entonces, que es Dios?

A veces cuando veo la luna, yo me pregunto… donde esta Dios?, será que lo tengo en mi ojos. Cuando le digo a mi madre que la amo, también me pregunto, donde esta Dios?, cuando miro la naturaleza del ser humano en su rol cotidiano, me pregunto, será ese Dios?, miro la naturaleza, los arboles, el cielo… y digo… y Dios??

Miro mi cuerpo, miro a mi familia, a mis amigos, miro las cosas creadas, las guerras, las catástrofes… por aquí esta Dios?? Pero también miro cada segundo que pasa en mi vida, miro la felicidad que me da comerme un helado, palpo la alegría que me da abrazar a mi familia, y siento que en lo que emprendo tengo un respaldo… me vuelvo a preguntar… donde o que es Dios?

Les confieso algo, y después de toda esta carreta, les tengo que decir que no tengo la más mínima idea de lo que sea ni quien sea Dios, es más, no sé ni cómo le quieran llamar, alá, buda, o el nombre que le quieran poner, pero de que existe, existe. Porque? Por que abran bien sus ojos y miren a su alrededor, denle a sus mamas un abrazo con el corazón y sientan que es Dios. Dios, o como lo quieran llamar, es mi complemento, es ese lado que el ser humano racional no puede justificar, aunque sea muy utópico, no lo podría dejar porque sencillamente estaría vacio. Si bien es cierto, si no hubieran llegado los españoles a nuestro continente quien sabe que Dios o que Patrón estuviéramos adorando, quien sabe si todavía estuviéramos bailando alrededor de una hoguera, pero lo que sí sé, es que desde nuestros antepasados hemos tenido la necesidad de agradecer y de pedir a algo o a alguien porque si no, quedamos vacios.

Dios para mí se convierte en guía y en razones, estoy seguro que por mis propias fuerzas no pudiera hacer nada, y es que no quiero estancarme en una posición religiosa, para nada… me paro en la posición de ser humano que necesita por naturaleza agradecer su existencia a algo o alguien superior a él, a ese el que determina mi vida, y que me puso aquí para un propósito, a ese le llamo Dios.

Estoy seguro que todo –mucho o poco- que he alcanzado ha sido gracias a ese Alguien superior, porque mi corazón se acostumbro a vivir con sus bendiciones. De ese Alguien sale un amor increíble, en ese alguien está un amigo incondicional, en ese Alguien está un alcahuete, un parcero, alguien que está en mi propio corazón. Ese alguien da razón a mi vida, pongámonos a pensar un poco, búsquenle propósito a la vida, de alguna forma sabemos que vamos a terminar en lo mismo, en un hueco podridos, que así alcancemos lo que alcancemos de nada nos va a servir, pero hay algo que queda para siempre y ese algo si le da propósito a mi vida, y hasta me da esas ganas por conseguir las cosas.

Analiza tu esencia, mira la luna, el agua, mira tu cuerpo, tus actos y los actos de los demás, mira las caras, las diferencias, mira la comida, mira las estrellas, mira el infinito, ahí encontraras a Dios, solo les puedo decir una cosa, ese alguien que yo le llamo Dios es mi Universo.